El juicio a una notaria valenciana cuenta con el trasfondo de la batalla por el millonario patrimonio legado por la finada: 12,1 millones de euros. El testamento, firmado por la mujer con su huella dactilar, incluía como principal heredera a la Fundación Gozalbo Marqués, una entidad de asistencia social fundada en Madrid por la fallecida pocos meses antes de que sufriera el primer ictus. También legaba a los sobrinos de su difunto marido, asimismo patronos de la entidad. El presidente de la fundación, el general retirado José Luis M. C., y el sacerdote Javier R. M., patrono de la entidad, recibieron en total 650.000 euros. Además, la jefa de administración y la asesora fiscal de la anciana obtuvieron una herencia de 650.000 euros por cabeza. Si el testamento se declara nulo, los fondos van a parar a la Generalitat Valenciana, según la normativa autonómica. Manuel M. P., el primo segundo de la fallecida que denunció los hechos ante la Fiscalía, se llevaría un pequeño bocado de la herencia si se abre la posibilidad para la Administración autonómica de heredar abintestato (el término jurídico que alude al procedimiento de adjudicación de bienes en el supuesto de un testamento nulo).