Un borrador interno del organismo de Naciones Unidas anticipa recortes en la plantilla y en las acciones: «El anuncio de EEUU, combinado con las recientes reducciones de la ayuda oficial al desarrollo por parte de algunos países para financiar el aumento del gasto en defensa, ha agravado nuestra situación»
El agujero de 1.300 millones de dólares que deja la retirada de Estados Unidos pone en jaque a la OMS
“A pesar de nuestros esfuerzos, hemos llegado a un punto en el que no nos queda más remedio que reducir la escala de nuestro trabajo y nuestra plantilla”. Un borrador interno al que tuvo acceso Reuters revela que la Organización Mundial de la Salud se prepara para hacer recortes tras ver mermado su presupuesto para 2026-2027 en un 21%. De 5.300 millones de dólares a 4.200.
Que las cuentas hayan quedado tiritando tiene mucho que ver con la decisión de Estados Unidos de cortar la aportación al organismo de Naciones Unidas, pero no solo: “El anuncio de EEUU, combinado con las recientes reducciones de la ayuda oficial al desarrollo por parte de algunos países para financiar el aumento del gasto en defensa, ha agravado nuestra situación”, dice el documento.
Un portavoz de la OMS admite, a preguntas de este medio, que se está “llevando a cabo un proceso de establecimiento de prioridades”. “Es un ejercicio –prosigue– de amplio alcance centrado en garantizar que la OMS siga siendo capaz de servir y proteger a los estados miembros”. El organismo ya arrastra este 2025 un déficit de financiación de 600 millones de euros.
Reino Unido anunció esta semana que estaba decidido a incrementar el gasto en defensa del 2,3% al 2,5% del PIB en dos años a costa de recortar el gasto social, y concretamente la inversión en ayuda a la cooperación y el desarrollo, que será reducida del 0,5% a 0,3%. “Nuestra tarea es asegurar el futuro del Reino Unido en un mundo que está cambiando delante de nuestros ojos”, dijo la ministra de Economía del Gobierno laborista, Rachel Reeves.
El Ejecutivo francés, por su parte, ha condenado esta partida en su plan de austeridad para 2025. Si finalmente se aprueba, la ayuda pública al desarrollo perdería más de 2.000 millones de presupuesto, cerca del 40% de su financiación actual. Otro ejemplo se encuentra en Países Bajos donde, el nuevo Gobierno encabezado por la extrema derecha, pretende recortar el presupuesto de ayudas al desarrollo en 1.000 millones de euros en los próximos cinco años. Se pasará de 1.400 millones actuales a entre 390 y 565.
En Europa se está desarrollando una tendencia conservadora, incluso reaccionaria, respecto a la legitimidad de los estados para colaborar y abordar problemas de salud que son globales
“En Europa se está desarrollando una tendencia conservadora, incluso reaccionaria, respecto a la legitimidad de los estados para colaborar y abordar problemas de salud que son globales. Cada vez se pone más en cuestión y es una simplificación burda de lo que es la política internacional”, analiza Adrián Alonso, responsable de Incidencia Política de Salud por Derecho. En su lugar, ganan peso “mecanismos bilaterales basados en la autonomía estratégica y en la reducción de la dependencia”.
Belén Tarrafeta, investigadora en políticas farmacéuticas del Instituto de Medicina Tropical de Amberes (Bélgica), se preguntaba si la salida de Estados Unidos de la OMS marcaba el inicio de una nueva estrategia alternativa “centrada en otros valores como el comercio y la seguridad” y no tanto el derecho a la salud o la equidad, según sus declaraciones al Science Media Centre.
Malas previsiones
Estos movimientos geopolíticos suceden en un contexto complejo de salud pública, dicen los expertos: conflictos armados, cambio climático, migraciones, virus emergentes y una amenaza de retroceso en avances que ya estaban consolidados.
Pasa con la tuberculosis, por ejemplo. “Los enormes logros que el mundo ha conseguido contra la tuberculosis en los últimos 20 años están ahora en peligro, ya que los recortes en la financiación empiezan a interrumpir el acceso a los servicios de prevención, detección y tratamiento de las personas con tuberculosis”, denunció hace unas semanas el director general de la OMS, Tedros Adhanom Ghebreyesus. O con el sarampión, que “está de vuelta”. En Europa y Asia Central se han registrado el mayor número de casos en los últimos 25 años mientras Estados Unidos lidia con varios brotes que han costado la vida a varias personas sin vacunar.
Un estudio reciente publicado en The Lancet ha calculado mediante modelos matemáticos que el mundo podría registrar entre 770.000 y 2,9 millones de muertes relacionadas con el VIH y hasta 10,8 millones de nuevas infecciones en los próximos cinco años si se confirman los recortes de financiación planteados por cinco grandes de los países donantes: Estados Unidos, Francia, Reino Unido, Alemania y Países Bajos.
“No solo hablamos de derecho a la salud. Hacer esto es pegarse un tiro en el pie porque cuanto mayor es la inseguridad en salud, mayor lo es también en otras cosas. La propia constitución de la OMS dice en su tercer párrafo que la salud global es condición para lograr la paz”, añade Alonso, de Salud por Derecho, que se pregunta de qué estamos hablando “cuando usamos las palabras seguridad o defensa”. El Ministerio de Sanidad ya está buscando qué partidas puede incluir en un hipotético aumento en el gasto en defensa del Gobierno de España, según confirmó en una entrevista con elDiario.es.